Cuando ves
que se acerca el fin de una etapa, sientes un remolino de emociones que se
encuentran en antítesis, un poco de nostalgia por allí y un poco de ilusión por
allá pero el miedo está ahí, te asusta y te atrapa, te paraliza...
A pesar
de todo, como dijo alguien especial, valientes aquellos que aún con miedo
siguen adelante.