Bueno,
pues llegados a este punto, una se plantea de todo. Demasiada información,
miles de consejos, alternativas, elecciones… y así, un sinfín. Te paras unos
segundos y te preguntas qué hacer con tu vida, tu pequeño ser, idealista y soñador,
te invita a “perseguir tus sueños” transportándote a la imaginación de tus
propios y futuros proyectos, y dejándote
llevar por la fantasía…pero -EEEEH! ¡QUÉ HACES! ¡VUELVE! Es bonito ¿no? –te interrumpe tu gran ser racional
y realista- Si tanto lo deseas, deja de soñar despierta y al lío. Conseguirás aquello
que te propongas siempre y cuando lo des todo, esforzándote en cada momento y
oportunidad, los grandes proyectos conllevan tiempo, dedicación y muchísima paciencia.
Hemos de aprender en este mundo de velocidad y todo al instante, a esperar aquella
recompensa a largo plazo, buscándola y trabajándola, marcando pequeñas metas
sin perder de vista la última y más deseada. Así que
aquí me encuentro...
